Reiki.

jueves, 31 de julio de 2008


Hace unos meses, mi médico me recomendó que fuera a una masajista para aliviar mis constantes contracturas de espalda. Cuando asistí a mi masajista por primera vez, me habló del Reiki. Lo había escuchado nombrar pero no lo había probado aún, pedí que para la próxima cita me lo hiciera, quería ver qué sentía.

A la siguiente sesión, me relajé muchísimo, ví destellos de colores, y por un momento creí que estaba soñando. Desperté muy relajada, contenta y con una paz interior inexplicable, que me duró muchos días. Salí a la calle y sentí la brisa, el momento, mi respiración, la mirada de los otros, el júbilo en mi interior.

De ahí en más voy regularmente, cada dos semanas, y debo decir que es hermoso, que cada vez me encuentro más y más a gusto, me siento libre, con energía y muy conectada conmigo misma.

Como pocos de ustedes saben, soy hipoacusica desde los 9 años, y el Reiki me ayudó también a escuchar mejor, o quizás sea que vivo más intensamente y siento mucho los sonidos. Yo creo en el poder de esa energía, en el amor, en las personas, siempre lo hice. Este “Despertar” me hizo también querer ayudar a los demás, por lo tanto, la próxima semana comienzo un curso, y seguramente después de ello podré compartir esta experiencia maravillosa con los demás.

Recomiendo con todo mi corazón, que aquel que lo quiera probar lo haga, es realmente conmovedor, trascendente, espiritual, y hace muy bien. A mí, al menos, en muy poco tiempo, me cambió la vida. Ojalá todos podamos compartir este tipo de experiencias, ojalá en este mundo en el que vivimos, podamos llevar donde quiera que vayamos, una gota de amor, de compasión, de alegría, de paz.

Sólo por hoy, no te enfades,

Sólo por hoy, no te preocupes,

Sólo por hoy, sé amable con los demás,

Sólo por hoy, Medita,

Sólo por hoy, sé agradecido por lo que tienes.

Sólo por hoy, Sé feliz.

(Principios del Reiki)

Si les gusta este tema, a medida que vaya sabiendo más, lo compartiré con ustedes, un fuerte abrazo!

Tal vez no consigas...

Tal vez no consigas que aquella persona te mire como quisieras, tal vez no consigas que te quiera, te quiera de veras. Tal vez el silencio, consuma tu ira, tu rencor y tu dolor.

Tal vez no consigas, gritarle a la gente, cuánto la quieres, cuánto la aprecias, cuánto la sueñas de noche y de día.

Tal vez no consigas mucho en este vida, callando y esperando detrás del mostrador.

Por que siempre tuviste aquella costumbre de quedarte despierto por las noches pensando, y cuando llega el día, te roba las palabras el viento del temor. Por que nunca dejaste de lado la duda y siqmpre quisiste parecer mejor. Por que nunca aceptaste lo hermoso que es tu interior.

La paz se encuentra flotando en tus adentros, pero nunca miras hacia esa dirección.

Si hay tanto amor que tú puedes dar, ¿Por qué no correr, por qué no luchar?

No temas, que de todo fracaso se aprende en la vida, de todo miedo, es de valientes, el saberlo enfrentar…

¿Cómo puedes vivir sin mí?

¿Por qué no puedes ver a través de mi? ¿Porqué no ves que siento tanto y no puedo negarlo, que lucho y sueño, que vivo por tí?

Cómo no ves, que muero por dentro, que esto me quema, que no dejo de sentir, ¿Cómo puedes vivir sin mí?

Yo que siempre te esperé, que todo de mí te entregué, que siempre estuve a tu lado queriendo y sin querer… Yo que dí de mi alma, que toqué tu sombra, que esperé detrás… que fui tu amiga, tu amante, tu confidente, tu mujer…

¿Cómo puedes vivir sin mi? Después de una vida entera de ilusiones y escaleras, después de sueños, de metas y esperas… después de tantas noches, tardes y días, escondida en aquel rincón…

¿Cómo puedes vivir sin mí?

Todo es amor

lunes, 28 de julio de 2008


Hechos que nos suceden día a día, planeadas, arregladas, manejadas por nuestras propias decisiones…

Hacemos nuestro camino con cada paso que damos, o bien, con cada decisión que tomamos. Sin embargo, me gusta pensar, o más bien, me encanta CREER que existe un destino. Y llamo destino a lo que otra gente llama casualidad. Todo aquello que llega inesperadamente, y sin que lo percibamos siquiera… en el momento perfecto, justo en ese instante en el que estamos frente a algo que creíamos planeado a la perfección.

Todas esas personas que he conocido me dejaron una cicatriz, una huella, pudo haber sido hermosa, dolorosa, húmeda, cálida, una lección, un aprendizaje, una visión… no importa. Por algo pasó, por ago solió y renació después en nosotros, la EXPERIENCIA.

Amo todos los amores que tuve, incluso a aquellos que alguna vez creí que el dolor jamás terminaría, y los amo justamente por que sin ellos no sería lo que soy, no hubiese madurado como lo hice, no hubiese aprendido de ningún error que cometí. Además, si no fue, es por que no tenía que ser, cada pérdida fue un paso a lo siguiente, a algo mejor, a la perfección. Darme cuenta de esto me llena el alma, me llena de esperanza, de fe, de ganas, de vida. Cada amor perdido me acerca un poco más al amor perfecto ( y llamo amor perfecto a aquella relación donde uno acepta que hay limitaciones, que somos humanos pero podemos superarnos una y otra vez), llamo perfecto a aquel complemento que se hace a la par de uno, que tiene las mismas metas, que te permite entregarte y que te da todo de sí, llamo perfecto a aquel que te sabe defectuosa y aún así te acepta, llamo perfecto a aquel que puede leer en tus ojos las palabras que se lleva el silencio.

Llamo perfecto a aquel que se ríe de tus locuras y las compare, llamo perfeto a aquel que se equivoca contigo y enfrenta, crece y se supera. Llamo perfecto a aquel que te dice la verdad por más que te duela, que te es leal, te sueña y te espera. Yo sé que existe, sé que está allí… conmigo. Aquí presente en mi corazón y en mi alma.

Y sobre todo valoro el destino por que sé que ese amor perfecto está, y que será el destino el que nos unirá. En el minuto justo. En el instante preciso.

Todo es amor. Todo lo que buscamos, lo que sentimos, lo que decimos a los ojos. Todo es amor. El sabor, la música, el baile, el color. Todo es amor. La familia, las mascotas, la naturaleza, la pasión. La muerte, la poesía, Vos y Yo… Todo es amor.

Por eso todo lo que te deseo hoy y siempre, es amor.